Estudiantes investigan sobre el movimiento estudiantil de la USCO

El pasado 20 de abril, en el tercer piso de la biblioteca de la Universidad Surcolombiana, el grupo de investigación IN-SUR-GENTES y el semillero Re-existencias, el primero de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas y el segundo de la Facultad de Educación, socializaron dos investigaciones que tienen como tema central el movimiento estudiantil de dicha Institución.

Por: Karen Blásquez y Jaime Navarrete, Estudiantes de Comunicación Social y Periodismo.

Desde el Grupo de Investigación IN-SUR-GENTES y el semillero Re-existencias, de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas y la Facultad de Educación, respectivamente, y bajo la coordinación de los docentes Yamile Peña Poveda y David Felipe Bernal, se llevaron a cabo dos investigaciones que tienen en el centro al movimiento estudiantil de la Universidad Surcolombiana: “Prácticas Comunicativas en la Construcción de la Memoria Colectiva de los Estudiantes Organizados del Movimientos Estudiantil de la Universidad Surcolombiana, durante el período 2015-2019”, y “Prácticas culturales y comunicativas de las estudiantes mujeres y de la comunidad LGTBIQ en la construcción del Movimiento Estudiantil de la Universidad Surcolombiana en el período 2014-2018”.

Esta nota periodística presenta algunos apartes sobre la primera de estas investigaciones, realizada por los estudiantes del programa de Comunicación Social y Periodismo Karen Melisa Blásquez Perdomo y Jaime Andrés Navarrete Roa, quienes co-fundaron el colectivo ambiental Globo Verde y  han hecho parte activa del movimiento estudiantil Surcolombiana.

Una de las motivaciones de esta investigación es la ausencia de estudios actualizados sobre el Movimiento Estudiantil Surcolombiano, y de investigaciones que relacionen los siguientes temas: prácticas comunicativas, memoria colectiva y movimiento estudiantil. Así mismo, se identificó que la persecución y la estigmatización hacia los integrantes del movimiento estudiantil no ha permitido la formación de una cultura archivística; por ende, en universidades regionales como la Surcolombiana urge recuperar estas memorias y profundizar en ellas. Así mismo, se vio la necesidad de reconocer las historias y experiencias de vida del estudiantado, las cuales han sido marginadas históricamente, y de fortalecer la identidad del sujeto Surcolombiano y del movimiento estudiantil.

La pregunta que guió esta investigación, fue: ¿cuáles han sido las prácticas comunicativas de los estudiantes organizados de la Universidad Surcolombiana que han permitido configurar la memoria colectiva de su movimiento estudiantil entre los años 2015 y 2019? Esto, a través del establecimiento de los hitos de las acciones colectivas, la caracterización de las prácticas comunicativas y el reconocimiento de la memoria colectiva construida por el movimiento estudiantil.

La investigación tuvo un enfoque fenomenológico hermenéutico. Se aplicaron varias técnicas de investigación: entrevistas semiestructuradas a 13 líderes y lideresas estudiantiles, un taller y un grupo de discusión, revisión documental de más de 240 notas de prensa local tanto tradicional como alternativa, así como una revisión de más de 10 redes sociales de organizaciones y colectivos estudiantiles.

Sobre el movimiento estudiantil de la USCO

En primera medida, se identificaron diversos elementos que configuraron el contexto entre los años 2015 al 2019, los más concurridos: el conflicto armado, social y político Colombiano, y, el posterior proceso y Acuerdo de Paz; así mismo, la corrupción e inestabilidad administrativa en la Universidad. Por otro lado, la reactivación del movimiento estudiantil luego del gran proceso de movilización del 2011, representado en la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, MANE, esta vez enfocado en hacer frente a las políticas retardatarias del Ministerio de Educación y a la desfinanciación histórica a la universidad pública.

Otras temáticas que evidencian una mayor preponderancia en la mesa de discusión del movimiento estudiantil, son las violencias basadas en género, la inclusión de diversos grupos minorizados como los indígenas, y, la defensa del territorio y los animales.

También se identificaron algunos de los hitos fundamentales que motivaron la movilización en los años mencionados: (2015) Movilización en defensa del territorio y contra construcción y llenado de la represa el Quimbo; (2016 y 2017) Respaldo y pedagogía al  proceso y Acuerdo de paz; (2018) El Paro Universitario contra la desfinanciación de la universidad pública que se impulsó con la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior; (2019) El Paro Nacional en el que la USCO participó activamente.

Sobre las prácticas comunicativas

Sobre las prácticas comunicativas se identifican tanto formales, ligadas a espacios de representación estudiantil, como informales, relacionadas sobre todo con las dinámicas de los colectivos y organizaciones que configuran el movimiento estudiantil.

En general, se logran caracterizar unas prácticas comunicativas de resistencia, es decir, que buscan generar contra-narrativas y denuncias, procesos de pedagogía y formación propia; así mismo, “despertar conciencias” y activar el pensamiento crítico de los diversos sujetos que confluyen en la universidad. 

Las prácticas comunicativas del Movimiento Estudiantil de la Universidad Surcolombiana son diversas, múltiples, creativas, transgresoras y con un alto contenido simbólico y político; se han ido cualificando y evolucionado, sobre todo, por la masificación del internet y la llegada de las TIC ́s. Lo anterior, en la USCO, se evidenció con mucha más fuerza en el Paro Nacional de la UNEES, en 2018, imitando técnicas y estéticas de otros movimientos, pero también generando las propias con mucho arraigo al territorio, bajo la influencia de las disputas regionales.

Por otro lado, dichas prácticas comunicativas han sido fundamentales en la configuración de la memoria colectiva del movimiento estudiantil, a través de la realización de murales, grafitis, encuentros, foros, tertulias, conversatorios formales e informales entre generaciones del movimiento estudiantil. También existe una memoria cultural compuesta por documentos formales e informales, fotografías y videos. Para ambas, han faltado procesos rigurosos de sistematización y análisis que permitan nutrir las discusiones presentes del movimiento estudiantil.

Sobre las memorias colectivas

El movimiento estudiantil Surcolombiano sí tiene unas memorias. Estas son diversas, subjetivas, incompletas, fragmentadas y, sobre todo, comunicativas, es decir, fruto de la interacción generacional y de rememorar acciones colectivas de gran impacto en la vida de los miembros del movimiento estudiantil y en el territorio, procesos que se reconocen como parte de la formación profesional y humana de la comunidad universitaria.

Esta memoria comunicativa del movimiento estudiantil rescata nuevos aspectos que han surgido en la dinámica estudiantil: los procesos ambientales, feministas, indígenas, que otrora se encontraban poco posicionados; estos, vienen construyendo relatos sobre sus posturas, vivencias y propuestas como parte de las nuevas lógicas del movimiento.

También es pertinente señalar algunos referentes históricos del movimiento estudiantil en la USCO: la huelga de hambre de las Libertas, en 2003; personas, cómo Tarcisio Medina Charry, estudiante desaparecido en 1989; lugares como las ágoras, construidas en los años 90, y algunas herramientas lingüísticas simbólicas como la frase/arenga: “la universidad nació en la calle y en la calle la defenderemos”, las cuales se mantienen pese al transcurso del tiempo.

Como conclusión

El papel de las prácticas comunicativas en la configuración de la memoria colectiva del movimiento estudiantil de la Universidad Surcolombiana ha sido fundamental porque dichas prácticas, a través de diversos lenguajes,  son las que permiten escribir en la memoria colectiva  la experiencia vivida. ¿Cuáles lenguajes?: murales, bailes, arengas, marchas, memes, plantones, performance, fotografías, twiteratones, transmisiones en vivo, etc., para lograr pedagogizar, transmitir, denunciar e informar respecto a las luchas, experiencias e historia del mismo movimiento.

Al movimiento estudiantil se le recomienda: fortalecer la implementación de prácticas comunicativas de resistencia y de proyecto, las cuales tienen como propósito posicionar discursos alternativos y la participación activa y transformadora del sujeto que las encarna, en este caso el estudiantado surcolombiano; así mismo, fomentar la sistematización de acciones colectivas con logros y desaciertos, experiencias e historias de vida vivenciadas por los diversos actores del movimientos estudiantil; promover espacios, ya sean físicos y/o virtuales, donde haya una organización de todas esas acciones colectivas/prácticas comunicativas que configuran y aportan a la construcción de la memoria colectiva del movimiento estudiantil surcolombiano.

A la Universidad Surcolombiana, se le sugiere desde el semillero de investigación: destinar recursos a proyectos de investigación y proyección social encaminados al rescate de la memoria colectiva del movimiento estudiantil y de la misma Universidad Surcolombiana; crear políticas de recuperación, preservación y reconocimiento de las memorias de los distintos actores individuales y colectivos que han hecho parte de la comunidad universitaria, y, respaldar y acompañar los ejercicios emprendidos por el movimiento estudiantil en favor del rescate de sus memorias e historias, pues han sido un actor fundamental en la construcción de la Universidad.

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