¡Es legal! El fallo histórico a favor de la autonomía y las libertades

El pasado 21 de febrero las calles de todo el país se inundaron de pañuelos verdes y fueron testigos de múltiples celebraciones con un canto común: “Es legal, en Colombia el aborto es legal”. Así, Colombia se une a México y Argentina al convertirse en el tercer país de América Latina en despenalizar o legalizar el aborto en poco más de un año.

Por: Dana Alejandra Barrera Yate / Foto: RHUDA

Las mujeres del país celebraron este 21 de febrero una gran victoria al conocer la decisión de la Corte Constitucional de ampliar el acceso al aborto en Colombia. Con cinco votos a favor y cuatro en contra, la alta corte despenalizó el aborto hasta la semana 24 de gestación y mantuvo después de ese tiempo las tres causales ya conocidas: (i) riesgo para la salud y la vida de la mujer, (ii) incompatibilidad del feto con la vida extrauterina y (iii) violación, incesto o inseminación artificial no consentida.

Luego de 520 días de múltiples dilaciones y obstáculos, llegó la sentencia C-055 de 2022, en respuesta a la demanda interpuesta por Causa Justa en el 2020, un movimiento con más de 110 organizaciones de mujeres y 134 activistas defensoras de los derechos de las mujeres, las adolescentes y las niñas de todo el país que han salido a las calles desde hace más de dos años a movilizarse en frente del tribunal y en todas las plazas para exigir que se eliminara el delito de aborto del Código Penal por considerarlo injusto y vulnerador de los derechos fundamentales de las mujeres y el personal de salud.

Aunque Causa Justa ha propuesto, desde el 2017, una discusión sobre la inconstitucionalidad del delito de aborto, con el fin de garantizar que las mujeres en Colombia puedan acceder a abortos seguros, evitar maternidades impuestas y que se reconozca su autonomía, esta lucha por la despenalización se remonta a muchos años atrás.

Desde la década de los 80, múltiples activistas del país ya marchaban a favor de los derechos de las mujeres y tenían en su agenda el tema de aborto, junto con una gran preocupación: los abortos inseguros eran la principal causa de mortalidad materna en Colombia. De este modo, el movimiento de mujeres gestó múltiples iniciativas legislativas para regular el tema, las cuales no prosperaron vía Congreso. Fue así como decidieron renovar las estrategias a través del litigio estratégico, llegando a la Corte Constitucional. Producto de estos esfuerzos, nace en el 2006 la sentencia C-355 que despenalizó el aborto bajo tres causales, teniendo como resultado una de las normativas más progresistas de la región para la    época.[1]

Actualmente, ante un panorama donde los abortos inseguros siguen siendo la cuarta razón de mortalidad materna y donde el sistema de salud solo cubre entre el 1% y 9% de los aproximadamente 400.412 procedimientos estimados por año[2], el fallo de la Corte entra a favorecer los derechos de las mujeres y su lucha por la despenalización al eliminar los requisitos de certificados de causales que obligan a las mujeres a justificar frente a un tercero su decisión de interrumpir voluntariamente su embarazo y las sometía a quedar en manos de la interpretación subjetiva de los prestadores de servicios de salud o jueces, impidiéndoles un acceso oportuno y efectivo a este procedimiento.

[1] Díaz, D. (Mar, 2022). Aborto libre en Colombia: historia de una gesta. Cosecha Roja.[1] Women’s Link Worldwide. (2020). Cifras – Aborto en Colombia.

Con la eliminación de las causales hasta la semana 24 de gestación, cada mujer podrá decidir de manera libre, según sus convicciones personales, éticas y su situación económica, emocional y social, si desea acceder o no a la interrupción de su embarazo, sin amenazas de ser enviada a la cárcel por decidir sobre sus cuerpos y proyectos de vida. Esto es de resaltar, porque quiere decir que el fallo de la Corte ratifica la libertad de conciencia de las mujeres y las reconoce como seres con autonomía moral y ética. Asimismo, la sentencia les permitirá a los profesionales de la salud que acompañan a las mujeres en su decisión, practicar estos procedimientos sin temor de ser denunciados o señalados por prestar este servicio de salud.

Además, esta decisión contribuirá a eliminar las inequidades que se venían presentando en el acceso a este servicio de salud, ya que el delito lejos de solucionar el problema de aborto lo único que permitía era que las mujeres más empobrecidas y vulnerables tuvieran que someterse a procedimientos inseguros que podrían terminar en afectaciones a su salud e incluso ponían en riesgo su vida, además de enfrentar la criminalización del Estado. En medio de la demanda, el movimiento Causa Justa dio a conocer cifras de la Fiscalía que evidenciaban dicha brecha: el 97% de las mujeres denunciadas por aborto eran habitantes de la zona rural; el 30% eran víctimas de violencia machista y el 25% de mujeres condenadas por el delito de aborto eran menores de edad.

Otro aspecto relevante de la Sentencia es que es una decisión con efecto inmediato, esto quiere decir que cualquier mujer en el país puede solicitar su interrupción voluntaria del embarazo desde el 22 de febrero en cualquier centro de salud y se le debe practicar sin barreras ni dilaciones y de acuerdo a los protocolos ya establecidos para la prestación de este servicio. De otro lado, el fallo favorecerá a aquellas mujeres que actualmente enfrentan procesos penales por el delito de aborto, quienes deberán ser desvinculadas de la investigación si se practicaron un aborto dentro de las primeras 24 semanas de gestación.

Finalmente, lejos de considerar una victoria absoluta para la lucha por los derechos de las mujeres, lo que le espera al movimiento social de mujeres es una ardua tarea de difusión de la sentencia, procesos de seguimiento y veeduría a su implementación y un despliegue de esfuerzos que permitan avanzar hacia la despenalización social y cultural del aborto, disuadiendo aquellas ideas antidemocráticas que tergiversan el reciente fallo y que buscan retroceder en el reconocimiento de los derechos a través de iniciativas proselitistas y demagógicas.

Esperamos que la decisión impulse cambios a favor de la despenalización del aborto en otros países de nuestra américa y que la marea verde siga creciendo en manos de aquellas compañeras que han luchado durante tantos años por la autonomía y libertad de las mujeres.


[1] Díaz, D. (Mar, 2022). Aborto libre en Colombia: historia de una gesta. Cosecha Roja.

[2] Women’s Link Worldwide. (2020). Cifras – Aborto en Colombia.

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